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TANTO : Mitos y tradición PDF Imprimir E-mail

Tras los 25 años ya cumplidos desde que la afamada marca de cuchillos Cold Steel hizo su aparición en el mercado occidental con el mítico cuchillo japonés, la tendencia de los distintos fabricantes de cuchillos industriales y artesanales ha ido en aumento acercándose cada vez más a este ya muy conocido “amigo oriental”, muchas veces alejándose en sus diseños de la tradición y haciendo variaciones del mismo tema o bien intentado acercarse lo más posible a su manufactura centenaria ya sea en sus materiales como en su construcción. De todas maneras, trataremos con esta nota de ir acercándonos a este emblema de la tierra del sol naciente, para encontrarnos con no pocos mitos que intentaremos ir develando.


Para esto es preciso aclarar al lector ciertos puntos fundamentales y necesarios para este somero estudio.

Estos son los períodos históricos de Japón que tendremos en cuenta:
 
Kamakura 1185-1333
Nanbokucho 1333-1392
Muromachi 1392-1573
Azuchi-Momoyama 1573-1600
Edo 1600-1867

A su vez estos son los períodos de manufactura de espadas:

Koto:  antes de 1596
Shinto: desde 1596 hasta 1770 aproximadamente.
Shin-shinto:  luego de 1770

Las 5 escuelas/áreas de manufactura de espadas:

Yamashiro
Sagami
Bizen
Yamato
Mino

Y finalmente las medidas con las cuales se diferenciaban por su longitud los diversos tipos de espadas y cuchillos:

Un Shaku correspondia a 30.3cm
Un Sun a 3.03cm
Un Bu a  0.303cm
Un Ri a 0.0303

Si bien esto puede parecer engorroso a primera vista del lector, finalmente será un beneficio a la hora de determinar la longitud de ciertas armas blancas japonesas sobre todo si se busca bibliografía especializada sobre este tema.

Ante todo y para simplificar esto podemos recurrir a una tabla de conversión  on line en:
http://www.geocities.com/Tokyo/Pagoda/8187/Script.htm
 
Donde podremos convertir las medidas a nuestro sistema o bien a pulgadas.

Con estas medidas y a groso modo separaremos estas armas blancas de origen japonés de la siguiente forma:

Tanto: menos de 1-shaku
Wakizashi: de 1-shaku a 2-shaku
Katana: más de 2-shaku

Aunque desde hace un tiempo estas medidas han sido utilizadas de una manera aproximada, las presentadas previamente son las más correctas en cuanto a un uso purista.


Wakizashi realizado por el artesano Umetada de la provincia de Yamashiro (actual Kyoto) en el período Edo (aprox. entre 1624 y  1643). Medidas : 1shaku,1sun, 5 bu, 5 ri.
Umetada fue reconocido por sus diseños y grabados. Hoy es difícil encontrar ejemplos de esta calidad.

 

 



Para ilustrar mejor la terminología japonesa diremos que por lo general el Samurai portaba dos espadas. Una era la afamada Katana y la otra era el Wakizashi  (literalmente “llevado al costado”) que iba cruzado de izquierda a derecha y por debajo de la Katana y sujeta por una faja llamada  Obi.  Cabe aclarar que ambas espadas eran portadas con el filo hacia arriba. En algunos casos cuando el samurai debía hacer viajes largos a pie o a caballo, muchas veces corría ambas espadas hacia atrás y si bien esto las hacia más lentas para su desenfunde esto era mucho más cómodo para su andar o bien para cabalgar. Esta forma de portar las espadas podría llamarse “estilo ronin” debido a que estos samuráis descastados frecuentemente hacían poco caso al protocolo de la época. Este conjunto de ambas espadas era llamado daisho (literalmente “grande y pequeño”). Estos términos fueron especialmente acuñados y utilizados durante los períodos Momoyama y Edo.


Tanto realizado por la primera generación Kanefusa de Seki, provincia de Mino (actual prefectura de Gifu) en el período Muromachi.
Medidas: 9 sun, 5 bu. El exquisito estilo de Hamon (diseño ondulado entre el filo y el centro de la hoja) es conocido hoy como Kanefusa Midare.

Un dato de importancia es que en la cultura japonesa no “existían” los espadachines zurdos. Quiero decir con esto que las espadas se portaban de una sola manera, y si bien el samurai podía utilizarlas indiferentemente con una u otra mano y ambas al mismo tiempo, por reglas de protocolo debían ser portadas del lado izquierdo, ya que esto implicaba la igualdad de oportunidades y ventajas para el desenfunde previo al combate. Esto es entendible si se considera que cuando se caminaba, siempre se dejaba pasar por la izquierda a quienes venían de frente. Llevar el conjunto de espadas de otra manera era tomado por los demás samuráis como un insulto y un ventajismo por parte del otro, ante lo cual el combate era inminente, sin mediar para esto desafíos ni palabras. 

Dependiendo del período histórico y si era de un nivel económico superior, el samurai también portó en vez de una Katana otra espada llamada Tachi. La misma era portada sujeta a un cordón utilizado para este fin, por dos cuerdas llamadas Ashi, con el filo hacia abajo y muchos ejemplares poseían ornamentaciones más ricas que las primeras. Y a veces, en vez de Wakizashi, este portaba un Tanto por dentro del Obi, cuya función principal era la punzante a pesar de poder producir cortes. Estas variaciones eran a gusto y conveniencia del usuario siempre que se mantuvieran las reglas del protocolo antes mencionadas.


Con todo esto podemos darnos cuenta de una realidad y esta era que el samurai nunca estaba desarmado.

En el día a día cuando un samurai ingresaba en una casa, dejaba sus espadas en la puerta de la misma, pero nunca abandonaba su Tanto. Cuando llegaba a su casa, tomaba un baño y se relajaba luego de un día de trabajo, vestía su bata y dentro de esta portaba un pequeño y liviano Tanto confeccionado para este fin. Muchas veces y correspondiendo a este uso encontramos la acepción Maezashi,  literalmente “llevado al frente”. Las mujeres a su vez hacían lo propio y portaban los suyos. 

El rol que cumplían los Tanto en el campo de batalla en cambio, era muy distinto. Su función era la de “terminar” el trabajo de otras armas a la manera de “misericordia”, es decir, era un arma de remate utilizada sobre un oponente herido o bien inmovilizado. Normalmente estos eran introducidos por los resquicios de las armaduras (Yoroi) ya sea por la zona de las axilas, la ingle o bien a través de la máscara protectora, denominada Menpo, en dirección al globo ocular, ya que muchas veces, el cuello del desafortunado permanecía protegido por la armadura y el casco (Kabuto).  Por esto es que se preferían los Tanto con puntas agudas y finas. Los utilizados para este fin eran conocidos como yoroi-doshi (perfora armaduras).

Y acá podemos encontrar uno de los primeros mitos. Hoy de manera inconciente asociamos al Tanto con su punta tan característica que presenta un ángulo de poco más de 45 grados con su característico Kissaki.


De hecho muchos fabricantes actuales nos muestran entre las características de sus cuchillos el “Tanto Point” o punta de Tanto. Y en realidad no existió una punta de Tanto determinada.  Es similar a decir que un espécimen de arma blanca posee una “punta de cuchillo” sin explicarnos de cual se trata. Pero usos y costumbres han hecho al mercado occidental adoptar este término sin asidero histórico o lingüístico alguno. Es decir que lo que hoy consideramos un “Tanto Point” fue una de las variedades de puntas que estos cuchillos presentaban, y ésta no era la más común ni preferida por los samuráis generalmente.

Pensemos pues para la tarea de remate antes mencionada, que, se preferían otras clases de punta, ya que si bien la presentada hoy como Tanto Point acompañada de un lomo de importante grosor, hace que el cuchillo en cuestión sea capaz de perforar puertas de vehículos, no sea la más adecuada para ingresar en puntos pequeños, como los que podemos encontrar entre dos costillas.

A su vez encontramos otras variedades de puntas e inclusive de filos en los Tanto. Tal es el caso de las dagas, denominadas Kaiken, popularizadas en el período Muromachi. En diversas literaturas encontramos a estas dagas bajo el nombre de Kwaiken o Kuaiken, término erróneo y extranjerizado, ya que, de hecho, el sonido “Kwai” no existe en el idioma Japónes.


Daga Moroba-zukuri
Realizada por el artesano Bishu Nagafuna Norimitsu del área de Bizen,
(actual prefectura de Okayama) en el período Muromachi  (alrededor de1504).  Medidas : 6 sun, 1 ri.

Sobre las distintas partes que conformaban la empuñadura o Tsuka del Tanto podemos mencionar que esta estaba constituida por dos piezas de madera que encerraban a la espiga de la hoja o Nakago, fijadas por una espiga de bambú denominada Mekugi, presentando una Kashira o pomo, Same o piel de raya o tiburón envolviendo la madera, Ito o trenzado de cuerda de seda o cuero para fijación de las anteriores, Menuki u ornamentaciones (que se disponían entre el Same y el Ito), Fuchi (pieza metálica cercana a la Tsuba) un Seppa o espaciador luego la Tsuba o guardamano, otro Seppa y finalmente un Habaki o collar de fijación.

Su vaina o Saya era confeccionada normalmente en madera, a veces laqueada y presentaba a veces un Kurigata (pieza a partir de donde se anudaba el Sagueo o cuerda de seda a fin de ser luego atado al Obi) confeccionado en metal o asta de búfalo. La boca de la vaina era llamada Koiguchi y la punta de la misma Kojiri.

Cuando el Tanto no presentaba ni Kurigata ni Sagueo en su vaina fue denominado Aikuchi. Aunque también este término fue utilizado para denominar a aquellos tantos que no poseían Tsuba.

El Seppuku

Tal vez el Tanto sea vinculado por algunos de los lectores con la práctica ritual del suicidio llamada Seppuku. Este ritual no debe ser confundido con otra práctica denominada Hara-Kiri. Si bien guardan alguna similitud, su espíritu es notablemente diferente.

La primera podía ser voluntaria o por mandato superior, a fin de recuperar el honor, mientras que la segunda era una orden impuesta en la cual el practicante era considerado vulgar y carecía de ciertos formulismos y ritos. Una de las grandes diferencias era que en el Seppuku, el samurai en cuestión designaba un Kaishaku quien lo asistía en su decapitación previamente a la muerte por desviceramiento. Este ayudante era, por lo general, de alta confianza para quien realizaba el ritual y muchas veces se trataba de un compañero de armas o inclusive un familiar.

En este ritual el samurai se disponía en posición de Seiza (arrodillado y sentado sobre sus talones) bebía sake y escribía luego un poema en el dorso de un Tessen (abanico de guerra). Se abría su kimono de color blanco para luego poner las mangas del mismo entre sus pantorrillas y sus muslos (a fin de una vez muerto caer hacia delante en posición de reverencia y no hacia atrás deshonrosamente), limpiaba la hoja de su Tanto para luego envolverla en papel de arroz (para evitar mancharse las manos con su propia sangre) y finalmente introducía el afilado objeto en su vientre cortando en horizontal desde la izquierda a la derecha para luego volver al centro del corte y efectuar otro desde ese lugar hacia el esternón. Difícilmente se llegaba a concretar todo el acto completo y muchas veces el Kaishaku era quien evitaba mayores dolores una vez introducida la hoja en el cuerpo del protagonista. 

Las mujeres samurai, muchas veces para evitar el deshonor de ser tomadas prisioneras, seguir a su marido luego que este cometiera Seppuku o bien por orden de sus superiores, ejecutaban la práctica del suicidio ritual utilizando entre otras posibilidades el Kaiken. Las diferencias básicas eran que ataba sus tobillos o las rodillas (a fin de no caer y morir con las piernas abiertas) y seccionaban su arteria carótida. Este acto era conocido como Jigai.

Kozuka y Kogai



Estas dos herramientas se encontraban normalmente sujetas a las vainas por el Sagueo y algunas veces por dos orificios en la Tsuba de algunas Katanas y Wakizashis, y eran verdaderos utilitarios.

En ningún caso fueron considerados como pertenecientes al género de los Tanto. El Kozuka era un pequeño cuchillo que presentaba filo de un solo lado. En realidad el termino Kozuka (Ko/pequeño Tsuka/empuñadura) se refería solamente a la empuñadura de éste, siendo su hoja llamada Kogatana (“pequeña Katana”). De hecho estos términos muchas veces los encontramos utilizados de manera indiferente.

Es altamente posible que sean conocidos bajo la denominación de Kozuka ya que la empuñadura, a veces finamente realizada, era la parte más importante de este pequeño cuchillo por dos razones: primero, era la que se podía ver cuando este yacía dentro de la vaina y segundo por que al tratarse de un utilitario era muy común que la hoja se dañara o rompiera después de algún uso por lo cual se la reemplazaba, utilizándose la misma tsuka o empuñadura que ya se poseía, en la cual iba sujeta solo a presión.

Eran si duda el equivalente al nuestros “pocket knife” o cuchillos de bolsillo e intervenían diariamente en funciones como por ejemplo cortar comida, cuerdas, tallar madera, etc. Sin duda hoy serian conocidos como cuchillos de bolsillo a no ser por un pequeño detalle: en ese entonces los Japoneses no utilizaban ni tenían bolsillos. Hecho por el cual la vaina de la Katana era un excelente lugar para transportar este cuchillo y tenerlo siempre a mano para las tareas cotidianas.


El Kogai en cambio era de una sola pieza, presentaba punta y carecía de filo. Podía ser utilizado para el trabajo con cuerdas y he visto personalmente como se utiliza para  ayudar en el rico atado del sagueo por manos expertas, en los distintos diseños que logran vestir a la vaina de las espadas de una manera sumamente grácil. En algunos pocos casos el Kogai eran dos piezas iguales pero invertidas, que en conjunto poseían la misma forma pero separados eran utilizados como….palillos para comer. Esta variedad era conocida como Wari Kogai.

Otro de estos utilitarios que no debe ser confundido con el Kogatana o con el Kogai es el llamado Umabari o Bashin. Estos términos pueden ser traducidos literalmente como “Aguja de Caballo” y en principio eran utilizados para aliviar la presión y mantener los cascos de los equinos. El samurai, al igual que nuestro gauchaje, sabía que sin cascos en buen estado no había pingo que durara.

El Umabari presentaba dos filos, una aguda punta y un orificio en la parte anterior de la empuñadura, con distintos diseños, comúnmente la forma de una huella de jabalí (similar a un corazón invertido).  Sobre este último diseño es muy común encontrarlo en distintas partes que constituyen las armas blancas japonesas y en otras expresiones de arte ya que se consideraba al jabalí como un animal de buen augurio.



Diversos Kogatama y Umabari

En el campo de batalla, el Umabari cumplía otro rol muy diferente. A veces se colocaba en ese orificio un papel con el nombre de su dueño y luego se clavaba en el oído del enemigo muerto, una vez que se tomaba su cabeza como trofeo, para que luego se supiera quien había dado muerte a este guerrero. Contrario a lo que se puede suponer, esto era una práctica bastante civilizada, si nos imaginamos que muchas veces los soldados mueren en la guerra y sus familiares no saben de que manera aconteció este hecho o bien quien fue el responsable. Además en el caso de que fuera muerto por un samurai afamado esto no hacia más que elevar el nivel del difunto y su familia. Y a veces este papel incluía plegarias como “que esta alma descanse en paz”.

 

Otras veces el Bashin era utilizado como arma arrojadiza y para este fin se le ataba una cuerda al orificio que cumplía la función de estabilizador para lograr una mejor trayectoria.


Detalle Tsuba con orificios para Kogatama y Kogai  y ejemplo de “Huellas de Jabalí”

Esta nota no podría haber sido realizada sin la desinteresada colaboración de mis amigos Guillermo Iglesia Giuliano y Mark Lithgow a quienes agradezco profundamente sus conocimientos y fotos originales. Por otra parte quiero agradecer enormemente al Señor Maestro Armero Matsumoto Tomio y al Museo de la Ciudad de Noda, Prefectura de Chiba, Japón (Noda-Shi Kyodo Hakubutsukan).

Copyright Charly Fernandez
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